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Coronavirus o el Pragmatismo en la economía

Carta al Director Diario La Segunda – 30 de marzo 2020

Escrito por Francisco Castañeda, Profesor Universitario /Economista

Francisco Castañeda es PhD, Geography, Loughborough University, UK. MSc Money, Banking and Finance, University of Birmingham, UK. Ingeniero Comercial y MBA, Universidad de Chile.

La actual debacle económica es impresionante. El cuidado de la vida tiene un costo altísimo, y este costo en menor actividad económica se está propagando velozmente por la economía global. Y las miradas tradicionales para combatir las crisis dejan de ser únicas, y surgen nuevos desafíos. Por ejemplo, ¿por qué no contribuir al financiamiento de empresas que hoy día enfrentan estos shocks transitorios de demanda? Su debilitamiento cuasi-definitivo afectará al empleo y a la innovación. Es cierto que el gobierno esta aprobando un millonario paquete de medidas para apoyar las PYMEs y el empleo, pero también sectores duramente golpeados como turismo, líneas áreas y otros, requieren también de la palanca estatal (créditos) para no perder competitividad, pero sobre todo no perder la capacidad de crecer y de aportar a la economía, tal como lo han hecho hasta ahora. Todos los países desarrollados en la crisis subprime 2008-2009 financiaron empresas representativas de su quehacer industrial (automotrices y en bienes de capital) tanto para no perder las capacidades instaladas (ingeniería, diseño), así como también para mitigar la destrucción de empleos. Los ajustes sectoriales en las magnitudes que hemos visto producto del COVID-19 eran impensados un tiempo atrás, y si la economía no utiliza todo su músculo en esta fase, esta emergerá debilitada en su recuperación posterior. Es hora de la aplicación de una política industrial moderna que considere el balance de las actividades económicas para sustentar lo alcanzado hasta ahora en términos de dinamismo empresarial.