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Puntos estratégicos para una Seguridad Hídrica Nacional

La charla cuya transcripción se presenta en este articulo se desarrolló en el contexto de la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25), específicamente en una iniciativa impulsada por el Centre of International Sustainable Development of Law de la Universidad de Cambridge. En esta instancia internacional, la Fundación para el Desarrollo Social (Fudeso), que promueve el cuidado del medioambiente y la salvaguardia de los derechos humanos, estuvo presente a través de las figuras de Carlos Miranda, Presidente de la Fundación, y Pablo Carrasco, Investigador Asociado, quienes desarrollaron en su discurso los puntos clave que detectaron a nivel estratégico en relación a la gestión integrada de los recursos hídricos en Chile. Esta temática sigue la línea de la investigación que ha estado realizando Fudeso sobre el agua y su historia, desde la Antigüedad hasta nuestros días, con especial énfasis en la situación actual de nuestro país. 

 

Carlos Miranda, Presidente Fundación para el Desarrollo Social: 

Muy buenos días. Queremos comenzar esta presentación agradeciendo el esfuerzo de la Secretaria del Sistema de Naciones Unidas y del Centro de Investigaciones de Desarrollo Sostenible y Derecho de la Universidad de Cambridge. A las estimadas Emily Morrison y Alejandra Lozano, por ayudarnos desinteresadamente en esta iniciativa a presentarse en la COP 25. 

Queremos comenzar con el siguiente mensaje: es totalmente necesario incentivar la eficiencia como la eficacia y poner en práctica las dimensiones económicas, sociales y ambientales de la gestión del agua, siendo estas indispensables para aprovechar su potencial económico y social, como también para que el recurso no sea malgastado o utilizado de manera ineficiente. En esta línea, podríamos tener claridad de que la gestión integrada de los recursos hídricos podríamos dividirla en tres puntos clave. Primero, sensibilizar a los tomadores de decisiones sobre la importancia del agua y la necesidad de la gestión integrada de los recursos hídricos. Por otro lado, compartir experiencias con otros socios y, por último, diseñar, implementar y evaluar programas para resolver estas prioridades a través de enfoques de gestión integrada de los recursos hídricos. 

Hasta ahora en Chile los esfuerzos se asocian más a mantener el status quo priorizando la estabilidad del mercado de aguas, generada mediante el Código de Aguas en 1981 para salvaguardar la propiedad privada del agua, de sus detectadores, como signo de crecimiento económico y no el paradigma de una gestión integrada como alternativa para enfrentar la escasez hídrica en la actual gestión del recurso. Pero cabe hacernos la siguiente pregunta: ¿cuáles son los objetivos principales de este paradigma? Dentro del plan maestro se establecen cuatro objetivos prioritarios: primero tenemos la gestión eficiente y sustentable, mejorar la institucionalidad, la equidad social y tener a la ciudadanía informada. 

Los nuevos requerimientos para una gestión integrada del agua involucran una nueva relación con el agua, el uso de la tierra e introducir nuevos conceptos como seguridad hídrica y gobernanza del agua. La gobernanza del agua podemos entenderla como el abanico de reglas, prácticas y procesos, formales e informales; políticos, institucionales y administrativos, a través de los cuales se toman e implementan decisiones. Los actores pueden articular sus intereses y que sus inquietudes sean tomadas en consideración y los tomadores de decisiones rinden cuentas por su gestión del agua, esto basado en la propuesta con la OCDE el año 2015.

Pablo Carrasco, Investigador Asociado:

Por otra parte, pensar en seguridad hídrica es pensar en enfrentar problemas estructurales sobre el uso y el derecho del agua. Uno de ellos es la escasa posibilidad de que otras entidades o usuarios puedan ejercer un mayor poder de decisión, ya que actualmente las organizaciones de usuarios solo cumplen funciones de decantación y distribución del recurso, de construcción de obras menores y, en algunos casos, la fiscalización y sanción, esto según la investigación de Rodolfo Fuster el año 2017. Esas múltiples definiciones no solamente se relacionan estrictamente con asegurar el agua para todos, sino que también aboga por mitigar, y de manera permanente, los riesgos de la alimentación, la sequía y la contaminación, ya que estando con ellos los conflictos de las aguas compartidas, siendo la seguridad hídrica un concepto multidimensional, ya que tiene tres significados. Por tanto, es necesario incorporar más a la sociedad civil en las discusiones y debates de políticas públicas en torno al tema del agua y del medio ambiente, ya que se hace imprescindible que las juntas de vecinos y asociaciones de la sociedad civil, como ONG y fundaciones, participen activamente y que desarrollen una nueva legislación y órdenes jurídicos. Estas tres dimensiones las podemos catalogar en dimensión económica, social y medioambiental.

 

Carlos Miranda, Presidente Fundación para el Desarrollo Social:

Dentro de estas tres dimensiones comenzaremos hablando de la dimensión económica, donde existen dos tipos de exigencias. La primera es incrementar la productividad del agua y la segunda es compartir los beneficios al manejar los recursos de los ríos, lagos y acuíferos.

 

Pablo Carrasco, Investigador Asociado:

Por otra parte, la dimensión social exige asegurar el acceso equitativo a los servicios de agua para todos dentro de los marcos políticos y legales en todos los niveles institucionales y desarrollar la resiliencia y adaptación en comunidades que enfrentan estos extremos, como la escasez.

Por último, la dimensión medioambiental exige el manejo sustentable del agua como parte de una nueva economía verde y restaurar los servicios ecosistémicos en los valles de los ríos. Por tanto, creemos que es necesario incorporar más a la sociedad civil en las discusiones y debates en el diseño de las políticas públicas en torno al tema del agua y medioambiente, ya que se hace imprescindible que las juntas de vecinos, fundaciones, ONG participen activamente junto con otros actores del sector del agua para crear una nueva legislación y órdenes jurídicos. Por ello, consideramos imprescindible, junto a la iniciativa de la Universidad de Cambridge, la necesidad de innovar y desarrollar nuevos planes para evitar futuros escenarios de escasez en Chile o en otras partes del mundo. Una nueva y sólida legislación de todos los sectores del agua y finalmente considerar el agua no como una mercancía, sino que como un elemento vital que mantiene el equilibro ecosistémico.

 

Carlos Miranda, Presidente Fundación para el Desarrollo Social:

Por ello, quisiéramos enfocar nuestra presentación a través de tres pilares esenciales al pensar en una mejor gestión de recursos hídricos en Chile: primero, consideramos fundamental la eficiencia y la eficacia en la gestión y el uso del agua; segundo, crear una institucionalidad integrada y con la capacidad para tomar decisiones necesarias para la correcta gobernanza del agua. Es por esto que recomendamos evaluar la posibilidad de la creación de un Ministerio del Agua en el país y, por último, ver la opción de la nacionalización de los recursos hídricos; esto en el futuro contexto del Proceso Constituyente que posiblemente vivirá Chile en el año 2020. Muchas gracias por escucharnos y esperamos que nuestras palabras y nuestra experiencia pueda ser considerada por los tomadores de decisiones.

 

imagen de Jong Marshes